67 MOLLEJAS Y UN MONTÓN DE HUESOS. Concierto de GIZZARD. Sala TIC TAC. Alcalá de Henares

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Vaya jueves rico de RnR EN EL DISCOBAR que me pegué ayer.

Yo tenía un amigo con sus dudas, sus incoherencias y sus peculiaridades. En el ámbito amoroso nos bastaba que dijese que había encontrado a la mujer de su vida y que se iba a casar con ella para saber que iba a salir literalmente huyendo. Y a otro país a ser posible. Primero fue Escocia, luego Azerbaiyán, de ahí a Kazakistán… Qué de geografía hemos aprendido con él (aunque todavía no sepa muy bien cómo se escriben estos países). Y luego iba simultaneando unas chirlis con otras, volvía a la de antes, recuperaba la de hacía dos países, añadía una nueva… Con él, era un lío saber con quien (o quienes) estaba. Siempre recurríamos entre las amigas las unas a las otras y nos preguntábamos como las abuelas “¿pero ésta no es la que se fue a Bruselas? Que no mujer, que esta es la becaria de su curro…”. Pero como decía otro muy buen amigo suyo, todas tenían algo en común: pijas, bajitas y porreras. Puto cancer que se lo llevó prematuramente. Pero estoy convencida de que anoche estuvo, en forma de espíritu inquieto, echándose unos cigarritos de la risa con nosotros en ese momento postconcierto del TICTAC en el que suele habrer más gente fuera, en la fukin calle, que dentro. Y con la que estaba cayendo. 

Gran noche. En mi particular máquina del tiempo volví ayer a ese insti donde éramos las Baronesas de las Bragas A Lunares. Pues ojalá hubiera podido introducir en ese mi viaje, ese aleteo de mariposa, ese Cambio de Realidad que llamaría Asimov que hiciera posible que esa puta célula mutante no hubiera crecido en Alfon. Caguentó.


Él, como Kurt Cobain, era también de 1967. Buena cosecha de mollejas. Qué de páharos ha dado ese año y la de cuantos que nos juntamos ayer. Y que de motes de animales: Pingui, Bubu, Fifi, Canario.... No quiero pensar cuál sería el mío... Quién sabe a lo peor en esa mi más tierna y atormentada juventud ya era la chica sinmote.

Qué recuerdos sobre cuando recibí por primera vez la llamada del groupiesmo. Bien pequeña era en aquél Torremolinos ¿83?. Viaje de fin de curso. No os lo quería contar pero El ángel caído de Danza Invisible soy yo. Notedigonáytelodigotó. No sé cómo nos colamos en su local de ensayo (recuerdo algo relacionado con un patinador) ni cómo acabamos la noche en casa de su baterista (como no¡¡¡) Ricardo Teixidó. Pero no contentas con eso, nos fuimos "de marcha" (perdón por el arcaísmo) con ellos la noche siguiente a Málaga, de la cual recuerdo especialmente la chocante voz de pito con cerrado deje andalú que tiene Mr. Vozarrón, Javi Ojeda y cómo saltamos todos a la pista como posesos con el primer redoble del Burning down the house de Talking Heads. Mis grandes noches de groupie no hacían más que empezar.... 

Pero vamos, que ya me he vuelto a desconfundir. RubiaK: céntrate, estábamos viendo a los GIZZARD ayer en el TICTAC de nuestra amable aldea de Alcatraz de Henares. Y como bien dice el mayor de los Frutos, a la sazón regente del susudicho discobar: "Manuel Flecha Ontivero is God!. Cuando me preguntan qué tal el concierto del Flecha en el TICTAC no sé qué contestar. Es como si te preguntan qué tal el sonido del concierto de Pink Floyd, ¿la hostia?, pues no, la Hostia es la hostia, pero de lo que te hablo es algo por encima de la Hostia... En esto de la música estamos los tipos de andar por casa, luego están los buenos, los que son la leche, los putos amos y luego el circulo de elegidos para la gloria por méritos propios, lo que no sabía es que en Alcalá teníamos uno de estos: Manolo FLECHA".

Pues efectivamenteysí sus mollejas psicotrópicas hasta nos deleitaron con una versionaca demoníaca de Pink FloydLucifer Sam. Pero mi floydian eye viajó especialmente a un desierto en llamas  ciega de absenta con su Spiral Void (by the way, gracias Quique por facilitarme los títulos de las canciones porque, para variar, no pillé ni una sola al vuelo). Y si encima está ahí el Canario acompañando todo serio con su organico (vamosaverunacosita: ¿por qué cojonas no le dejais tocar la guitarra másnunca?) dando el puntico psicodélico que les faltaba en los Back on... Pues en el OlimpodelosDioses de los 60' que se encontraba una anoche.  Tambiéntedigounacosacomoquetedigotra: ese baterista, ya solo por su lucha con esa batería infernal fisherprize (de la Srta. Pepis para los del 67) sujetada con piedras del camino merece ser el objeto del mayor de mis respetos.


Hubo papilla psiconáutica para todos con esa guarrrerida de canción que es su Grime Song pero para finalizar esta mi parca rubicrónica de los GIZZARD (ya os habréis dado cuenta a estas alturas de la película que yo en este mi rubiblog he venido a hablar de mi libro y no de grupetes y hippies), hete aquí algunas de las canciones que pretendía el promiscuo musical de D. Manuel que le hicéramos los coros, petición con la que, como mandan los cánones, nos hicimos los longuis.. (Nosinmipandereta, yatusá)

Pero mi reflexión final de hoy sería ¿qué sería de mí si, en estas reuniones de coordinación que tengo en mi curro todos los viernes, no me acompañara mi querida resaca (onehangover, onefriend)? Otra molleja me comería....